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Pitlochry, jueves 5 de mayo de 2005 PDF Imprimir Correo electronico


 EDINBURGH - PITLOCHRY
 
7:00 de la mañana, comienza un día un poco gris, amenaza lluvia de nuevo. Después de desayunar un energético y habitual desayuno escocés, recogemos todo y nos despedimos del Royal Terrace hasta el último día en el que volveremos a pasar la última noche en Escocia antes de regresar a casa.
 
Con los bártulos en el coche nos dirigimos al Holyrood Palace, residencia oficial de la reina de Isabel II en Escocia y el palacio de recepciones oficiales. Dejamos el coche en el aparcamiento que hay en el exterior del palacio, el guarda del aparcamiento se acerca para charlar con nosotros y aprovechamos para preguntarle como hay que hacer para salir de la ciudad y dirigirse a Pitlochry, también descubrimos que es un fiel seguidor del Real Madrid. Como todavía quedan unos minutos para que abran el palacio nos vamos dando un paseo a una colina que hay frente al palacio y desde la que se puede ver todo el palacio y toda la ciudad (ver fotos 1 y 2). 

Volvemos al palacio, ya han abierto la entrada y nos adentramos en su interior. Hacemos una foto (ver foto 3) antes de entrar ya que en el interior del palacio no se pueden sacar fotos, esto va a ser habitual en todos aquellos castillos o palacios que no se encuentren en ruinas, el palacio está bien aunque a lo largo del viaje tendremos la oportunidad de visitar autenticas maravillas. Junto al palacio se encuentran las ruinas de la abadía de Holyrood (ver foto 4) derruida durante las revueltas religiosas que azotaron a Escocia en la antigüedad.

Concluida la visita cogemos el coche y nos dirigimos hacia Pitlochry siguiendo las indicaciones que nos dio el guarda del aparcamiento antes de entrar, para ello debemos coger la A90 que enlaza con la M90 hasta Perth, ciudad por la que pasamos sin pararnos a conocerla, aunque será una de las cosas pendientes para un próximo viaje porque es una de las ciudades con cierta importancia en Escocia que hay que visitar, y de allí siguiendo la A9 hasta Pitlochry nuestro próximo lugar de residencia durante los próximos tres días. Al contrario de lo que pensábamos, ha resultado fácil salir de Edimburgo y en pocos minutos ya estamos a las afueras de la capital de Escocia. El primer contacto con la autopista (gratuita por cierto) es bueno, sin problemas siguiendo los límites de velocidad que en Escocia son 70 MPH, lo que nos llama la atención es la cantidad de faisanes muertos que hay por toda la autopista, por allí hay faisanes y ovejas por todos los lados.

Nuestras ganas de llegar al próximo destino son tantas, que dejamos atrás muchas cosas que ver y que en los días venideros, tendríamos que volver por el mismo camino para visitar todo lo hemos visto en este viaje hasta Pitlochry. Después de aproximadamente 2 horas, llegamos a uno de los pueblos más bellos de todo Escocia por no decir el más bello. Pitlochry está ubicado casi en el centro de Escocia, bien comunicado y cercano a todo, en él se encuentran dos destilerías de Whisky la de Edradour la más pequeña de Escocia, la otra es la de Blair Atholl. Ya que llegamos a la hora de comer, no damos muchas vueltas, aparcamos en el primer sitio que encontramos y entramos en un fish and chips que hay junto a la carretera para comer algo muy barato y que quite el hambre, está fenomenal.

El día ha mejorado, hay nubes y claros aunque la temperatura es un poco fresca, después de comer vamos a dejar las cosas al hotel y después nos dirigimos a visitar el Blair Castle que es propiedad del duque de Atholl. Este castillo (ver fotos 5 y 6) recomendamos que sea visitado, exteriormente es muy bonito con unos jardines de gran belleza y extensión, a las 11 a la 1 y a las 3 de la tarde un gaitero ataviado con el uniforme de los Atholl Hihglanders da la bienvenida a los visitantes en el patio de entrada del castillo, pero como ya han pasado 20 minutos, nos quedamos sin poder verlo. A la entrada del recinto nos atiende un señor muy amable quien nos indica que hay que pagar para visitar el castillo y la verdad es que merece la pena pagar la entrada al palacio porque sólo el salón de armas que hace de entrada al castillo te deja con la boca abierta. El resto de salones y estancias están muy bien, todo lleno de recuerdos de la familia, unos salones de película, etc. El duque de Atholl es el único de Inglaterra junto con la reina que tiene un ejecito propio, éstos son los Atholl Highlanders, y todo el castillo está lleno de recuerdos de batallas y guerras, así como de uniformes pertenecientes a este ejército.

Al final de la visita pasamos por un salón de madera enorme que como en todos los castillos es donde se celebran los banquetes y fiestas y en este caso es aquí donde se celebra todos los años la final del torneo Glenfiddich de gaita escocesa (Highland Pipe). Seguido a esta estancia se termina la visita como en todos los castillos accediendo a la tienda de recuerdos, objetos del castillo y productos nacionales como el whisky, las pastas de mantequilla Walkers, mermelada, toffee, prendas de pura lana, etc.

Este tipo de visitas como ya nos pasó en el castillo de Edimburgo llevan su tiempo, es este caso ha llevado hora y media perfectamente, sin darte ni cuenta ya que es realmente muy interesante y entretenido.
Alucinados con la visita nos dirigimos a las cataratas de Braemar pero nos indican que ya está cerrado así que regresamos a Pitlochry y de camino paramos a ver el Queen´s View (ver fotos 7 y 8), es un mirador desde el que se aprecian unas vistas maravillosas del Loch Tummel. Se dice que este mirador lo hizo famoso la reina Victoria en el año 1866, pero que posiblemente este lugar ya tendría una fama anterior al ser visitado por la Reina Isabella esposa de Robert the Bruce, la verdad es que fuera quien fuera, el sitio es para estar un buen rato admirando el paisaje, recomendado parar a verlo !!.

De nuevo en Pitlochry damos una vuelta por el pueblo confirmando su belleza, las casas son como pequeños palacios (ver foto 9), los jardines como campos de golf todo cuidado a la perfección, casi todas estas casas son Bed and Breakfast con una apariencia muy acogedora y tranquila, para otro viaje prometemos volver por aquí y alojarnos en una de estas casas. Siendo ya la hora de cenar en nuestro pequeño recorrido por el pueblo, vemos un restaurante – pub que tiene muy buena pinta y acertamos de pleno, con una acogedora chimenea, todo de madera, muy chulo. El restaurante en cuestión es el McKays, situado en el centro del pueblo junto a la carretera no tiene pérdida, precio normal y comida muy buena, aquí es donde pruebo el primer stiky toffee. Es un postre recomendado para los que les guste el dulce, consiste en un pequeño bizcocho  bañado en toffee caliente, sobre salsa de natilla ..... mmm algo espectacular, si lo veis pedirlo no os arrepentiréis. 

Ya estamos en el hotel otra vez, apenas nos ha dado tiempo a poder apreciarlo con todo lo que hemos hecho en el día de hoy. El hotel es una maravilla, se trata del The Atholl Palace Hotel, una opción un poco cara pero algo que no se puede dejar escapar en una luna de miel como la nuestra. Tiene un jardín inmenso con muchas especies de árboles, un pequeño río que atraviesa los jardines, un espectáculo.
Nos vamos a acostar, mañana hay que viajar hasta Stirling, importante lugar en la historia de Escocia.
    
           Foto 1 - Vista panorámica del Palacio y la ciudad 

     
                  Foto 2 - Vista panorámica del Palacio y la ciudad


    
                            Foto 3 - Holyrood Palace



 
                           Foto 4 - Abadía de Holyrood


                            Foto 5 - Blair Castle


 
                            Foto 6 - Blair Castle

                            Foto 7 - Queen´s View   



                            Foto 8 - Queen´s View    

                     Foto 9 - Claymore Hotel en Pitlochry

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